Lo primero con lo que me topé fue mi dificultad para recordar el nombre del lugar donde  habíamos estado, a pesar de tener la sensación de que había un aire de familiaridad  en la forma en que sonaba. Cuando me puse a pensar me di cuenta de que lo que me inquietaba es el principio del nombre y también lo que me costaba recordar» AYER – BE», y tal vez fue como si el Ayer se me hubiera colado por las rendijas…